Ajedrez Medio

Una vez que has salido de la apertura exitosamente te preguntarás ¿Qué hacer ahora?

Te comento que cuando uno elige una apertura ya se debe tener un plan preestablecido. Se debe seguir la lógica de la apertura. Pasa lo mismo cuando se llevan las negras y se escoge determinada defensa, se debería tener ese plan de antemano.

Pero la realidad pasa que muchas veces ese plan inicial que se planteó en la apertura no se lleva a cabo porque los caminos escogidos por el contrario nos condujeron a cambiar de plan y resulta que a veces salimos de la apertura consiguiendo algunos de nuestros objetivos como desarrollarse, enrocar a tiempo y abrir ciertas líneas pero luego no hayamos que hacer. Esperamos a que el contrario cometa algún error y luego explotarlo.

Recuerda que el contrario también debe haberse impuesto su plan. Pero debemos tratar siempre de llevar la iniciativa. Aun cuando nos defendamos podemos tener la posibilidad de pasar al contrataque. Los ataques muchas veces rinden sus frutos si son llevados de acuerdo a principios lógicos. Podemos iniciar un plan de ataque, pero no siempre se dan las condiciones.

Los Planes de Ataque se dividen en tres:
1) Cuando llevamos la iniciativa
2) Cuando el contrario lleva la iniciativa y
3) Cuando la posición está igualada y ninguno lleva la iniciativa.

1- Si tomamos la iniciativa:
• Identificar los puntos débiles de la posición contraria
• Trazarnos un plan para explotar esos puntos débiles
• Si el contrario no tiene puntos débiles en su posición hay que crearlos mediante amenazas, acumular piezas de ataque sobre un punto en específico o mediante sacrificios.
• Si nuestro plan incluye un ataque se debe primero crear las condiciones para ese ataque.
• Si las condiciones para el ataque están dadas se debe atacar con prontitud y no dejar que el contrario arme su defensa.
• Amenazar y obtener ventajas aunque sean pequeñas
• Si llegamos a obtener una pequeña ventaja dependiendo de la naturaleza de la posición podemos simplificarla mediante cambio de piezas para llegar a un final favorable y allí hacer valer la ventaja.

2- Si no llevamos la iniciativa nos toca
• Mejorar nuestro plan
• Aplicar defensa activa
• Tener en cuenta la posibilidad del contraataque
• En el peor de los casos resistir con una defensa pasiva para luego, si es posible, pasar al ataque.

3- Y el tercer caso es cuando la posición está igualada y ninguno lleva la iniciativa.
• Detectar debilidades
• Formar un plan para atacar las debilidades
• Si el rival no presenta debilidades debe trazarse un plan para crearlas.